DEPARTAMENTO DE FE ORACIÓN Y VIDA

DEPARTAMENTO DE FE ORACIÓN Y VIDA

¿Quiénes somos?

Los miembros del Departamento de fe, oración y vida (DFOV), somos el corazón de la comunidad educativa del Colegio San Agustín de Calahorra integrado en la Provincia San Juan de Sahagún de España de la Orden de San Agustín.

Nuestro título hace referencia al antiguo lema de la tradición cristiana Lex credendi, lex orandi, lex vivendi, lo que creemos, determina el modo de orar y el modo de vivir, cuya formulación inicial “Legem credendi lex statuat supplicandi” es de Próspero de Aquitania un discípulo de San Agustín.

¿Quiénes integramos el DFOV?

  1. Pedro Luis Morais, coordinador; Violeta Valgañón Pérez, vicecoordinadora; Pablo Moreno Ruiz, secretario; Susana Barricarte Rivas, coordinadora de música litúrgica; Rosario Lázaro García, coordinadora de Uniformes con corazón; Mª. Dolores Gutiérrez Barragán, coordinadora del Rosario misionero; Cristina Subero Moreno, coordinadora del voluntariado; Elena Peñas Tortosa, coordinadora Aula Corazón despierto; Mila Cabeza, coordinadora de catequesis y Estrella Mayor, coordinadora del área espiritual.

¿Qué queremos?

Asumir la propuesta que nos hacen los agustinos de España en su lema apostólico para el curso 2020-21: “Un latido, una esperanza”. Busca un doble objetivo:

– Tener un mismo latido del corazón como miembros de la gran familia humana y especialmente como signo de nuestra integración en la familia agustiniana ante los nuevos desafíos vitales que nos plantean la pandemia del covid-19 y la constitución de la nueva Provincia Agustiniana, San Juan de Sahagún.

– Tener una misma esperanza en Cristo que nos ayuda superar los obstáculos del camino hacia la meta de convertirnos en sus fieles seguidores al estilo de San Agustin en nuestra sociedad española.

¿Qué haremos?

Intentar alcanzar los objetivos:

– Proclamando la fe de la Iglesia en Jesucristo Salvador, felicidad del ser humano, actualizada a nuestro tiempo.

– Formándonos en la oración y liturgia para relacionarnos mejor con Dios en el interior del corazón y en medio de la comunidad que celebra en el nombre del Señor; y para descubrir su presencia activa el mundo.

– Animándonos a vivir según el Espíritu de Jesucristo que desgastó su vida correspondiendo al amor del Padre y amando a todos los seres humanos especialmente a los más necesitados.